Una cosa es lo que necesitamos y otra lo que deseamos. En esta sociedad en la que vivimos, el consumo de alimentos sigue estando basado generalmente en lo que percibimos a través de los 5 sentidos; y la publicidad es la mayor encargada de crear este tipo de deseos. Esto no quiere decir que no sea correcto comer lo que deseamos, pero si hemos "perdido" el instinto natural de sentir lo que nuestro cuerpo necesita y no lo escuchamos.
Según como nos sintamos: con mucha calor, con frío, con mucha energía, con poca, relajados, excitados, etc; deberemos seguir unas pautas u otras en función de lo que realmente necesitemos. Puede ser que no siempre acertemos, pero por lo menos debemos aprender a discernir entre lo que "deseamos" y lo que "necesitamos".
Lo que deseamos suele ir más unido al plano emocional, y que a través de todo el bombardeo de publicidad que recibimos se afianzan cada vez más en nuestra cabeza todos estos deseos. A veces se trata simplemente de ciertas sustancias que sabemos que nos calman o nos reconfortan a nivel tanto físico como emocional, ya disponga el alimento o no, de ciertas sustancias relacionadas que generen dicho estado de ánimo.Tan solo basándonos en la auto-experimentación y la auto-observación, podremos comprobar a nivel personal cómo estamos y qué necesitamos en cada momento y si nos hemos equivocado o no.
Hay unas pautas o patrones para alimentarse correctamente, sin embargo, cada persona es única y sólo ella misma sabe como se encuentra y si algo le sienta realmente bien o mal.
Si las comidas principales están totalmente equilibradas será más difícil que tengamos apegos a ciertos alimentos debido a la carencia de ciertos nutrientes.
Algunos ejemplos de estos apegos son:
- Si la carencia es de cereales integrales: son los que más vitalidad energía generan y tonifican el el sistema nervioso. Nuestro cuerpo nos pedirá bollería, galletas, chocolate, casi siempre dulce, es decir carbohidratos, pero de absorción rápida que nos dan un impulso energético al momento. No es una manera sana de obtener energía. Debemos tomar cereales integrales que son hidratos de carbono compuestos y de absorción lenta, por lo que su energía se distribuirá durante unas horas a lo largo del día.
- Si la carencia es de proteína: es posible que por la tarde nos apetezcan dulces, snacks, queso, bollería, etc. En este aspecto, hay mucha gente que toma un exceso de proteínas, sin embargo también hay personas que ya sea porque siguen una dieta de algún tipo o por desconocimiento de su importancia, no suelen tomar las cantidades necesarias de proteína, ya sea vegetal o animal. Sin embargo es preferible empezar a sustituir las proteínas animales por las vegetales en la medida de lo posible.
- Si tenemos carencia de sales minerales, lo conveniente sería tomar algas, ya que aportan la mayoría de las que nuestro organismo necesita y además tonifican el organismo. Podemos recurrir a ellas cuando la tendencia sea a comer embutidos, quesos salados, sal cruda, etc.
- La base de los alimentos debe ser dulce, pero un dulce natural basado en dulzor propio de los alimentos. Este sabor lo podemos obtener de verduras cocinadas. Si nuestra tendencia es no buscar este sabor en la mayoría de las comidas, buscaremos este sabor en los postres o en otros momentos del día. Comer algo dulce no tiene que significar tomar azúcar refinado.
- Comer verduras verdes desbloquea la energía de nuestro cuerpo y desbloquea nuestro intestino. Son importantes por su aportación de vitaminas y sales. Si nuestra dieta es pobre en verduras, podemos sentirnos más bloqueados , agresivos, faltos de energía, de mal humor, etc.
El deseo de dulces está basado en la carencia del nivel óptimo de glucosa en nuestro cuerpo, al tener una falta de carbohidratos complejos, nuestro organismo, busca compensar esa carencia de la manera más rápida y esta es tomando cosas azucaradas, que disparan instantáneamente el nivel de azúcar, pero que luego producen una hipoglucemia igual de rápida, creando un circulo vicioso de subidas y bajadas de glucosa en nuestro cuerpo. No es conveniente intentar acostumbrar a nuestro cuerpo a que viva de esta manera. Debemos dejar de ir de un extremo al otro y conseguir el nivel necesario a través de los cereales integrales o hidratos de carbono complejos de asimilación lenta.- Su consumo excesivo satura al hígado que es el encargado de mantener el nivel de azúcar en sangre. También reduce la acción anti-microbiana.
- Acelera el pulso tan solo 15 minutos después de su injesta, aumenta la presión arterial y la función renal.
- Como el azúcar refinado carece de otros nutrientes, dentro de nuestro organismo tiende a equilibrarse atrayendo diversos minerales y vitaminas, por lo que crea una desmineralización.
- El azúcar es una droga ya que crea adicción. Además de saciar (y engañar) al cuerpo cuando tenemos hambre.
- A los niños les puede causar hiperactividad.
- Acidifica el ph de nuestro organismo. Por lo que crea el medio ideal para células cancerígenas y otras enfermedades.
- Comer verduras más dulces en nuestra dieta cocinadas lentamente y en forma de cremas.
- Comer postres elaborados con frutas naturales de temporada.
- Empezar a comer más ensaladas y verduras.
- Reducir la sal, si tomamos un exceso de sal, nuestro cuerpo también va a necesitar un exceso de azúcar para compensar.
- Reducir las harinas refinadas, pan incluido.
- No se trata de convertir por ejemplo nuestro postres favoritos con ingredientes naturales, no siempre va a ser posible. Sin embargo la cocina es infinita y con un poco de imaginación podremos elaborar nuevos postre más sanos o incluso descubrir que la fruta al natural también es muy sabrosa.
Solemos comer chocolate después de momentos de tensión o cuando sufrimos de estrés. Esto puede deberse también a que es un relajante por su contenido en magnesio. Una manera de no depender de este alimento que acidifica la sangre por su contenido en azúcares y leche , y de ser causa de esclavitud en los países productores de cacao, es aprender a relajarse y poco a poco dejar de consumirlos. Contiene además teobromina que es un alcaloide el cual crea la adicción, y contiene oxalatos- sales del ácido oxálico- el cual puede perjudicar a personas con los riñones débiles. Si nuestra elección es seguir comiendo este alimento deberiamos contemplar la opción de comprarlo procedente de un comercio justo que nos asegure que no han participado niños esclavos en su proceso de recolección.procedencia fuera también de comercio justo por las mismas razones que en las del chocolate: la esclavitud o la explotación de personas humanas.













